Vargas Llosa, el brillante
Nicolás Cabral
23 septiembre 2010
En algunos, la mención de su nombre produce espasmos. Un “espíritu incómodo”, lo llaman, apelando a una supuesta lucidez, a una hipotética capacidad crítica. Pero ¿incómodo para quién? No para su admirado amigo José María Aznar, que le ha dado trabajo en su organización neofalangista, la FAES. Ni para El País de Madrid, uno de los medios más mentirosos de la lengua, que lo tiene como columnista estrella. Tampoco para los encuentros que la Internacional Reaccionaria organiza –llamémosle por su verdadero nombre a esa reunión periódica de egresados de la Escuela de las Américas, agentes de la CIA, ex presidentes neoliberales e “intelectuales” como el que nos ocupa–, donde siempre se oye la misma cantaleta: Democracia, Libertad, pero sobre todo Libre Mercado. En una extraña pirueta psíquica, a los liberales les da por sentirse perseguidos, a pesar de ser las comparsas del poder hegemónico: ¡estamos hablando de un miembro de la Comisión Trilateral!

A Mario Vargas Llosa, que hace algunas décadas escribió dos o acaso tres novelas buenas, le sucedió algo extraño en cierto momento de su vida: pretendió pensar. No es, por supuesto, un deseo ilegítimo. Ya decía Descartes que “el buen sentido es la cosa mejor repartida del mundo”, aunque sin duda estaba equivocado. La afirmación es refutada cada vez que Vargas Llosa se acerca al teclado para opinar. Como se sabe, no es potestad universal la producción de ideas. Por desgracia, en el caso del peruano vuelto español ni siquiera las nociones ajenas sirven para pensar: lo suyo es el arte de la repetición servil. Ya Juan José Saer enlistó, cuando Vargas Llosa –en una de sus abundantes páginas negras– se opuso al enjuiciamiento de los militares genocidas de la última dictadura argentina, los componentes de su prosa periodística: “La amalgama, la información trunca, la petición de principio y la pura mitomanía”.

Para medir los alcances del pensamiento de Vargas Llosa sirve cualquiera de sus artículos, pero dejemos de lado sus columnas de opinión política: en ese campo siempre ha sido un lamentable amateur, un servidor puntual del Consenso de Washington. Detengámonos en sus intervenciones culturales, un territorio en el que, presuntamente, algo entiende.

(Antes, brevemente, sólo para alimentar cierto placer obsceno, reparemos en un poema. Su título: “Padre Homero”. No conforme con ser, hoy por hoy, el mejor narrador peruano del siglo XIX, Vargas Llosa se lanza a una nueva aventura: ser un poeta arcaico menor. La primera estrofa es un momento cumbre de la torpeza intemporal: “No sabemos si era uno o muchos. / Ni siquiera sabemos si existió / o lo inventamos / para dar un dueño o una leyenda / a los poemas que fundaron / el mundo en que vivimos.” Homero es imaginado por su pretendido descendiente: “Yo lo adivino / como un viejecito bondadoso / y excéntrico / divirtiendo a niños y ancianos / con fabulosas aventuras / de guerreros y monstruos”. Se inaugura una nueva tendencia, el lirismo liberal.)

A Vargas Llosa le preocupa a últimas fechas lo que percibe como decadencia o banalización de la cultura. En dos conferencias recientes –“La civilización del espectáculo” y “Breve discurso sobre la cultura”– pretende llamar al orden. Finalmente el escritor, que tan convulsas transformaciones ideológicas ha experimentado, se deja ver como lo que es: un conservador, un defensor de la cultura burguesa. El par de textos ayuda a entender por qué, después de haber sido un narrador que valoraba las innovaciones de Faulkner, hoy Vargas Llosa sólo sabe hablar de Victor Hugo. Lo que le preocupa es que, al democratizarse, la cultura (según la entiende su “humanismo”) se esfuma. Esta concepción, profundamente elitista, se explica bien a través del célebre dictum de Benjamin: “No existe documento de cultura que no sea a la vez documento de barbarie”. Al defender cierta concepción (aristocrática) de la cultura, Vargas Llosa defiende su reverso bárbaro. Piénsese, si no, en su apasionada defensa (¡a posteriori!) de la invasión de Irak.

La estatura intelectual de Vargas Llosa puede medirse en función de uno de sus temas: el espectáculo. No se trata de comparar un artículo suyo con el célebre libro de Guy Debord, La sociedad del espectáculo (no hay condiciones intelectuales ni morales para hacerlo), sino de contrastar los procedimientos: donde el francés devela el mecanismo por el cual el capitalismo vuelve redituable el tiempo de ocio del trabajador a través del entretenimiento, Vargas Llosa encuentra un efecto de los ataques a la autoridad que formaron parte del movimiento de Mayo del 68: la pulverización de su amada cultura burguesa. ¿Con qué autoridad habla de banalización de la cultura un defensor radical de la economía de mercado, que convierte en mercancía absolutamente todo, incluyendo los libros y la figura del escritor?

El engaño de los medios que privilegian la opinión sobre el pensamiento ha encumbrado a figuras como Vargas Llosa (o incluso a figurines como su hijo Álvaro, ese Vargas Llosa reloaded que dedica su vida a convencer a quien se deja de que todo progresista es un idiota, acaso aterrorizado por la imagen que el espejo le devuelve). Articulista peso mosca, quien ahora lamenta la decadencia de la cultura occidental es la encarnación del más flagrante cinismo. En tanto plumífero de las peores causas, su prosa escolar colabora secretamente en el fenómeno que denuncia desde el púlpito.

Comentarios

Francisco Juárez escribió:
Entré pensando que leería algo inteligente y argumentado, pero me encuentro con este panfleto amarillo y anti-Vargas Llosa, que flojera.



Lástima por Tempestad... Necesitan mejorar sus controles de calidad.



Saludos.
roalriv escribió:
Es obvio que la cultura se está vulgarizando, es una cultura light como lo llama Llosa en sus conferencias, la cultura para los que quieren parecer ser cultos, por que finalmente, ser culto puede ser una moda y ¿porque no el mercado aprovechara ése nicho?. Vemos las librerías donde esta siendo invadida por libros de plástico y que no aportan nada, libros que por su estructura debería ser dirigido para niños y sin embargo lo adquieren adultos. No creo que Llosa quiera una cultura más elitista, sino que prefiere que sea elitista pero que no se pierda como en ésta "evolución" que poco a poco está haciendo que los buenos escritores no se publiquen.
Luis Morales escribió:
Vargas Llosa es un pésimo articulista. En cambio, es un buen ensayista y tiene muy buenas novelas (las primeras, claro).

Lo del poema no lo sabía, está horrendo.

Pero en realidad este artículo no aporta mucho, no dice nada que la gente no sepa ya (a excepción de algunos Vargas Llosistas como Francisco Juárez al parecer).

:p

René López Villamar escribió:
Bravo.



Francisco, yo lo encuentro bien argumentado, y bastante mesurado para lo mucho que se podría decir de la postura de Vargas Llosa.
ezequiel escribió:
La verdad, coincido plenamente con el comentario anterior. Me interesé en leer la nota. Pero estoy arrepentido. La necedad de Vargas Llosa, salta a la vista con sólo mirar la foto; pero podría haberse encarado la nota desde otro punto vista y, profundizando por ejemplo, el pésimo poema expuesto. Si la intensión del periodista, fue transmitir aquello, que cualquier persona sensata comprende sobre este nefasto personaje… creo mi hermana de quince años también está capacitada para escribirlo de esta manera… Imaginé que me iba a encontrar con un desarrollo más acertado sobre el tema. Saludos y otra vez será.-
Miklos escribió:
A ver, señores: un blog es un espacio en el que, justamente, se hacen textos no tan desarrollados. No es un lugar para ensayar (para eso están los medios impresos y, sobre todo, los libros), sino para divagar con buen o mal tino. Aquí la flecha da en el centro (sólo para descubrir, ay, que el maniquí no tiene sangre). Yo estoy con Cabral.
Nicolás Cabral escribió:
Añado un epígrafe, que le debo a David Miklos:

"Los personajes admirados, en quienes se personifica el sistema, son bien conocidos por no ser lo que son; se han convertido en grandes hombres a fuerza de descender por debajo del umbral de la más mínima vida intelectual, y ellos lo saben."

Guy Debord, La sociedad del espectáculo

Juan José Solis escribió:
Probalemente estoy de acuerdo con el autor en lo referente a la posición ideológica de Vargas Llosa. Pero no hay que olvidar que el peruano, ahora español, es lo que es por su narrativa y no por su actividad política amateur. No creo tampoco que Vargas Llosa haya escrito dos o tres buenas novelas, quizá ahí al autor del texto le ganó la pasión y se nubló su pensamiento con mala leche.
Marcela del campo escribió:
Leí la nota y coincido en lo que dicen con respecto a su falta de desarrollo. Por supuesto que todo lo expuesto sobre Vargas Llosa no es nuevo. Pero hay dos cuestiones que no entiendo, y estas surgieron, a raíz de dos comentarios que leí. El primer interrogante surge del comentario del Sr. Miklos, quien dice: “señores: un blog es un espacio en el que, justamente, se hacen textos no tan desarrollados” Humildemente y sin ánimo de ofender me gustaría expresar mi opinión, y contestar que estoy totalmente en desacuerdo con esa forma de ver las cosas, o justificarlas. Creo que no hay que desmerecer de ninguna manera un blog y sí uno emprende la tarea de escribir, debería desarrollar una idea, por lo menos, interesante. (Y sobre todo, atenerse al comentario respetuoso) El segundo interrogante fue el epígrafe transcripto por el mismo autor de la nota; no entiendo la relación, en la sucesión de comentarios.
Hmmm... escribió:
Francisco tiene razón, afuera promete, adentro faltan argumentos, carne, se cae un tanto en lo mismo que se critica, el opinionismo. Disiento con Miklos, el medio es lo de menos, ya que el ni nombre de Cabral ni el de La tempestad merecen menos cuidado por tratarse de un blog. Se trata del mantenerse a sí mismo a la altura de su trabajo de siempre. Para lo otro está el feisbuc.
Robinson Viernes escribió:
El declive de Vargas Llosa como novelista fue de la mano de la aparición de su lucidez liberal. Después de La Guerra del Fin del Mundo, sus libros ya no se pueden leer. Ahora es otro publicista del grupo Prisa, como Frasán o Neuman
jose luis escribió:
que hermoso, simpelmente genial Don Nicolas, corta rabo y oreja, pero tirelas porque novalen la pena, aunque claro que es importante dejarlo en claro. ¿La guerra del fin del mundo es un buen libro de V, LLOSA?
Marcial Navarrete escribió:
Extrañaba tu filo Nicolás, un abrazo.
Roberto Cruz Arzabal escribió:
De acuerdo con Cabral. Los últimos textos que Vargas Llosa ha publicado en LsLs han sido panfletos (esos sí) elitistas, llenos de la retórica vacía y repetitiva que publican en diarios y revistas los odiosos defensores de lo establecido, del antiguo orden que no se atrevía a mirar de frente a sus intelectuales todopoderosos. Su reciente defensa de la "alta cultura" no tiene comparación con las reflexiones que Steiner le ha dedicado al tema, lo que en éste es una legítima distinción entre la cultura humanista y la cultura moderna se vuelve en aquél en mueca de asco por el que es distinto, por el que no ha sido blanqueado y se atreve a disputarle su lugar en la mesa de novedades. Comparar la cultura en serie de los best sellers con la obra de Foucault o Derrida es además de un despropósito un ejercicio de ignorancia consumada.
Manuel Llanes escribió:
Se puede estar o no de acuerdo con lo que dice Vargas Llosa en su artículo de 2009 para Letras Libres, "La civilización del espectáculo", en el cual critica la obsesión de la sociedad actual a propósito del entretenimiento: "el primer lugar en la tabla de valores vigente lo ocupa el entretenimiento, donde divertirse, escapar del aburrimiento, es la pasión universal".

Si dejamos de lado que la denuncia no es original y que su argumentación tiene carencias, el gran problema es que lo dice alguien que ha contribuido (y de qué forma) a esa misma pretensión de que todo debe girar alrededor del entretenimiento. Véase si no este texto de 1999 acerca de Isak Dinesen, aparecido en la misma revista:

"Entretener, divertir, distraer: muchos escritores modernos se indignarían si alguien les recuerda que ésa es también obligación de la literatura. Las modas, cuando aparecieron los Seven Gothic Tales, establecían que el escritor debía ser la conciencia crítica de su sociedad o explorar las posibilidades del lenguaje. El compromiso y la experimentación son muy respetables, desde luego, pero cuando una ficción es aburrida no hay doctrina que la salve".

La "obligación" de divertir. Con ese texto como bandera, he leído descalificaciones del "Ulises" o de "En busca del tiempo perdido", cuya calidad, nos cuentan, queda comprometida porque son "aburridos". Vargas Llosa lo redujo todo al psicologismo. Pero ahora... ¿Qué pasó? ¿El articulista ha cambiado de opinión? Si es así por lo menos debería informarle a sus lectores: estaba equivocado, ahora pienso precisamente lo contrario. Lo digo porque hace apenas unos días vi que alguien citaba su texto sobre Dinesen con devoción. Pero más que un cambio en su forma de pensar lo que pasa es que Vargas Llosa es incapaz de advertir sus contradicciones.
Charles de Graaf escribió:
Nicolás, estoy de acuerdo contigo en la mayoría de los puntos, pero discrepo con que Vargas Llosa sea un escritor del siglo XIX, como lo mencionas un poco antes de arremeter contra su "viejecito bondadoso y excentrico". Un cordial saludo
Miklos escribió:
Los invito a leer la infinidad de blogs que son pandemia en la red: busquen, por favor, textos iguales o mejores que éste de Nicolas Cabral. Este medio no se hizo para ensayar largamente, en mi opinión: hace falta concisión, brevedad, puntería. Y todo eso lo encuentro aquí. El texto se defiende solo, por más barbaridades que los críticos lumpen (leer a Arthur C. Danto), casi siempre anónimos y pésima leche, digan al respecto. No está mal disentir, pero pedimos lo mismo: claridad, buena argumentación, no exabruptos que desacreditan nada más por joder y/o porque no toleran que les toquen a su San Marito. El epígrafe de Debord viene mucho al caso, Marcela: resume, en tres líneas y en voz del acuñador de "la sociedad del espectáculo", lo que Cabral dice sobre Vargas Llosa. Claro, si no les gusta esta manera de encararlo, allí tienen el Para entender (Nostra ediciones) al susodicho, escrito por uno de sus más fieles seguidores y segundo al mando de una revista que a nosotros no nos gusta nombrar y que le rinde eterna pleitesía al mentado escritor peruano-español. Claro, si a ustedes les parece un intelectual de altura, defiéndanlo: verán lo mal parado que caen tanto él como ustedes, que nada más dan puñaladas traperas.
Natalia Luna escribió:
Hace poco hice un seguimiento de Nicolás Cabral en la revista tempestad para una clase de la licenciatura que se llama Vanguardias en la producción artística y después de analizar sus textos en forma y contenido, puedo decir que es un muy buen escritor, me agrada lo que hace para la revista y creo que una de las cosas más importantes para mí es que yo no siento que trate de convencer a los lectores de lo que él dice, sino que trata de exponer su punto de vista particular, diferenciándolo de otros puntos de vista. Tenemos derecho de expresión, no sé por qué las personas siguen actuando como en la Edad Media, sólo les falta alzar sus antorchas y sus trinches contre el hereje. Saludos señor Cabral y señor Miklos...
Franco Félix escribió:
El señor Francisco Juárez al parecer se equivocó, entró buscando la salchichonería con eso del control de calidad. Me parece que Nicolás vierte en este texto una visión clara de cómo este señor sólo mete la pata en donde quiera que camina. Vargas Llosa y su **** Plataforma Española. Sólo es un pelmazo. Digo, en mi humilde opinión, señor Juárez y próximos lectores del peruanito que despotricarán seguramente saldrán enojados de aquí.
Preguntón escribió:
Me pregunto qué pensará ahora Cabral, cuando le han otorgado el Premio Nobel de Literatura a Vargas Llosa. Debiera escribir algo sobre ello. Estamos confundidos de que a un escritor que no sabe pensar, como Cabral sugiere, obtenga el máximo galardón literario en el mundo. Debe ser por algo.
Edgar escribió:
¡Y nos despertamos hoy 7 de octubre del 2010, con la estupidez de que le dieron el Nobel! Si ya se lo habían dado al inútil -por respecto a su trabajo por la paz- de Obama. Todo podía pasar.

¡Pero hasta la basura se separa!
Miklos escribió:
El problema de invocar a estos marranos es que luego es imposible sacárselos de encima: hasta el Nobel les dan.
Edgar escribió:
Me parece valida la diatriba de Cabral. Para eso existe un medio como La Tempestad, para cuestionar y reflexionar sobre lo que hemos masticado tanto en nuestras mentes. A mi me gusta separar la obra del autor y disfrutar del producto literario al margen de sus vicios o contradicciones con el artífice. No puede negarse el valor de varias (no pocas) obras de Vargas Llosa, por otra parte, su labor en el "mundo intelectual" es susceptible de infinitas críticas. Atinado el epígrafe sobre "los personajes admirados..." Admitamoslo, seguimos con la vieja (y decadente) manía de fabricarnos ídolos de todo tipo.

sufral escribió:
¿Quizà pensó alguna vez Vargas Llosa?
Miguel A. escribió:
Extiendo el ultimo comentario hacia Roberto Bolaño. Su perdida fue trágica pero frente a la historia permanecerá estoico y luminoso eternamente. ¡SI!, Roberto Bolaño es un escritor que me permito admirar incondicionalmente.
Mateo escribió:
Mi opinión es que hay dos Vargas Llosa. El uno, buen escritor (por lo menos hasta su producción hacia fines de los 70), traductor y breve ensayista (recuerdo una introducción a la Historire de l´Oeil de Bataille bastante decente; y el otro, apologeta de cuarta categoría de la ideología empresarial del libre mercado y del fascismo político que la acompaña.



No se puede leer al un Vargas Llosa sin desconocer al otro y viceversa. Cuando se lee, digamos, Pantaleón y las Visitadoras, no se puede puede suspender -al menos a estas alturas- la memoria del hijo de puta reaccionario que cada vez que abre la boca dice pura pendejada. Lo trágico es que lo mismo pasa cuando se lee uno de sus artículos -hay que tener estómago de vaca para esta tarea-, no puede dejar de recordar a ese escritor que, cuando joven, a más de escribir decentemente era también militante en tiempos en que en este continente era casi imposible no serlo. (Por supuesto, la pobreza de sus diatribas actuales muestra que su militancia o compromiso político de izquierdas nunca fueron demasiado profundos).



Pienso que este artículo de Nicolás Cabral da en el blanco a la hora de resolver un viejo problema que aparece en todos los cafetines en los que se habla de estética: ¿puede el arte -en este caso la literatura-, separarse de una ética?. Más aún, ¿está el arte separado de la política, las ideas y las relaciones sociales de su tiempo?



El caso de Vargas Llosa es paradigmático. A medida que sus ideas van derechizándose, su literatura se vuelve cada vez más ilegible. Hoy su literatura y sus ensayos son tan pútridos como las ideas que anda pregonando en cada encuentro de cámaras comerciales o de la producción que encuentra por América Latina. Tristemente, al igual que muchos escritores jóvenes del continente, descubrió demasiado pronto que actualmente hacer literatura es básicamente trabajar mercados. Se coincide con Cabral en su apreciación sobre la hipocresía de Vargas Llosa a la hora de hablar de banalización de la cultura.



Probablemente reseñar el proceso de decadencia literaria (intelectual y ética) de Vargas Llosa es uno de los puntos flacos de este artículo. En todo caso, me parece que presenta al Vargas Llosa que los literatos no están dispuestos a admitir: el gran hijo de puta detrás de sus obras. Al Vargas Llosa mediocre que los yuppies fanáticos que compran sus novelas en el supermercado idolatran (ya veo algunos comentarios de ellos por aquí). A un Vargas Llosa que recibe el mismo Nobel que otros escritores comprometidos rechazaron, pero que realmente merece no el de literatura sino el de economía (de mercado), o alguno de esos premios que entregan las corporaciones Wall Street a sus ejecutivos Gordon Gekkos cuando se retiran luego de haber robado honestamente toda su vida.



Luego de esto, puede morir tranquilo. Alegra mucho saber que psicológicamente sabrá que si vida ha concluido, por lo cual morirá y nos liberará de tanta estupidez que dice cada vez que abre la boca, haciendo del mundo un lugar menos contaminado.



Felicitaciones al Sr. Cabral,





He dicho.
Miguel escribió:
Vargas Llosa, García Márquez... lo mejor que pudo pasarle a Cortázar fue haber tenido buen timing para morirse antes de acabar como estos mamarrachos.
Sidharta Ochoa escribió:
Se me borró el otro comentario. Buen epígrafe el de Nicolás Cabral, lo voy a robar para mi blog. En mi casa crecimos leyendo a Vargas Llosa, uno de los escritores favoritos de mi madre. Me parece un buen novelista y un pésimo pensador. Sé también que denunció a la dictadura de Trujillo en Dominicana. Desconocía el hecho brutal de que había apoyado que no se castigara a los genocidas de la Argentina. No quiero ningún libro de él cerca de mí, estaba celebrando su Nóbel. Bah!
alejandro espinoza escribió:
Aplausos para Cabral. Es justo el momento para hacer las incisiones necesarias en la realidad literaria e intelectual que traemos a cuestas las nuevas generaciones, para revelar que nada es permanente. Incluyendo el prestigio que la historia le otorga a algunos "héroes."
Miklos escribió:
Alinearse o disentir: he allí la cuestión.
Señor R escribió:
Excelente artículo. Vargas Llosa murió después de "Conversaciones en la Catedral", él que ahora habla y se hace pasar por líder de opinión es un bastardo impostor.
Marcial Navarrete escribió:
Buen puntillazo a ese toro amorcillado.
D'Arthez escribió:
Hay que ir a la raíz: la Academia Sueca es, como cualquiera de su género, un nido de intereses contrapuestos. Ayer premiaron a Harold Pinter porque hay que dar una palmadita a los izquierdistas, y hoy aplauden a la derecha. Esas piruetas se deben entender, generosamente, como un signo de pluralidad. El balance de tanto virtuosismo político es menos alentador: sin consultar sitio alguno en la red trate usted de citar ahora, querido lector, de corrido, a unos diez o veinte ganadores del premio de la Academia Sueca. De cualquier época. Si llega a ese número lo felicito: ya sólo le falta recordar al noventa o el ochenta por ciento restante. Todos ellos -más de cien-, como Winston Churchill (quien también pintaba y no sólo escribía los domingos), sin duda superiores a Proust, Joyce, Kafka, Borges, Rulfo, Lowry, Pessoa, etc.
Francisco X. Estrella escribió:
Elegante saludo el de Mario a Margaret de Hierro. Caballero, hombre de honor siempre.
Luis Miguel Villa escribió:
Sin duda nos enfrentamos, más cotinuamente cada vez, con el hecho de que la literatura viene a la baja, y las personalidades a la alta. Los Nobel están prostiuidos, no solamente los de literatura. Sartre dijo: "no es lo mismo si firmo como Jean-Paul Sartre, o si firmo como Jean-Paul Sartre, ganador del Premio Nobel. Un escritor debe rehusarse a ser convertido en una institución, aunque esto se dé de la manera más honorable". Pero ha sido el único, así que no podemos esperar demasiado de un escritor actual, inmerso en un mundo donde el dinero es mucho más que necesario para vivir que la propia dignidad, donde se busca a costa de lo que sea necesario ser popular, ser distinguido, pero no por los lectores, sino por las instituciones o los gobiernos. Donde cada vez menos se escribe porque cada vez menos se lee, y no por el desánimo de que no se lea (así, en general), sino porque existe cada vez menos probabilidades de ser conocido o reconocido por las personas indicadas que le lleven a uno a la cúspide, aunque ahí se encuentre uno con el Nobel de la discordia.
Nicolás Cabral escribió:
Añado un par de perlas.

La primera, una brillante pirueta discursiva en la que nos explica que no existe tal cosa como el neoliberalismo:

Decir "neoliberal" equivale a decir "semi" o "seudo" liberal, es decir, un puro contrasentido. O se está a favor o seudo a favor de la libertad, como no se puede estar "semi embarazada", " semi muerto", o "semi vivo".

Por lo demás, no quiero privarme de añadir estas líneas enternecedoras sobre Margaret Tatcher:

"En cuanto a ella, quiero poner en letras de imprenta la frase que acompañó las flores que le envié apenas supe la noticia de su caída: Señora: No hay palabras bastantes en el diccionario para agradecerle lo que usted ha hecho por la causa de la libertad."

Ah, se enchina la piel.
Nicolás Cabral escribió:
En principio, agradezco a todos sus comentarios (lecciones de argumentación lógica incluidas). Aclaro, porque veo que hace falta, algunas cuestiones.



1. El texto no fue escrito a propósito del Nobel. Para quienes lo duden, recomiendo leer la fecha de publicación: es anterior al anuncio de la Academia Sueca. Por lo demás, el premio, salvo escasas excepciones, nunca se ha entregado por razones puramente literarias (¡Winston Churchill!). Quien lo dude, lea las actas: lo político se pondera. Tampoco se entrega como reconocimiento a la altura intelectual: ¿alguien recuerda a Pearl S. Buck?



2. Es extraño encontrar acusaciones de falta o carencia de argumentos por el solo hecho de elegir, en el caso de este texto, la concisión. Hay argumentos (discutibles, evidentemente), los que importan para mi comentario. No soy profesor ni practico la escritura profesoral, por lo que no estoy obligado a explicar alusiones ni a matizar juicios. Lo aquí publicado es una diatriba, género tan válido o indigno como cualquiera. Asomarse al diccionario puede ser útil.



3. Me interesa, eso sí, ampliar un punto. Pregunté: "¿Con qué autoridad habla de banalización de la cultura un defensor radical de la economía de mercado, que convierte en mercancía absolutamente todo, incluyendo los libros y la figura del escritor?" Adorno y Horkheimer introdujeron la conocida noción de "industria cultural": el consumo determina la producción de bienes culturales. Si se defiende de manera irrestricta la economía de mercado, se defiende una situación: que la sensibilidad del individuo se forme a través del consumo. En ese sentido, los productos culturales quedan a merced de las leyes del mercado y todo lo que ello implica (sobre todo en una época marcada por la publicidad). Así: ¿es válido quejarse de la banalización de las artes y de la espectacularización de la cultura cuando se escribe en contra de la excepción cultural y se es uno de los protagonistas de la industria? Vargas Llosa diagnostica tarde (y mal) el fenómeno: como ha escrito Boris Groys, ya no vivimos en la sociedad del espectáculo, todos nos hemos subido al escenario. Y, sin embargo, nadie está obligado a seguir las reglas del juego: Sartre rechazó el premio (y el dinero que lo integra) porque no aceptaba la legitimación de un Estado monárquico; Beckett se escondió en Marruecos para no sufrir el acoso de la prensa (¡Catástrofe!, le llamó su mujer al reconocimiento). Vargas Llosa se dedica a dar entrevistas y, en breve, se dedicará a promocionar su nueva novela. ¿Alguien dijo "civilización del espectáculo"?



4. Y vamos, abandonemos ya, por uno vez, el juego hipócrita de la "tolerancia". Y, por otro lado, basta de chuparse el dedo: en toda obra literaria opera el inconsciente político. ¿O es casual que Vargas Llosa, conforme se movió hacia la derecha en el espectro político, fue estableciéndose cada vez más firmemente en la novela tradicional, es decir, la forma de representación de la era burguesa?



Saludos a todos.
Samuel escribió:
Siendo legítimo tener una opinión negativa de Vargas Llosa político, me parece fuera de lugar criticar al escritor --que es de calidad excepcional-- por haber obtenido el Nobel y hacerlo precisamente por este motivo y mezclando cuestiones que, aun estando relacionadas por la persona, son ajenas la una de la otra.
Essaú escribió:
Me avergüenza ser "de izquierdas" al leer semejantes panfletos basura de mis correligionarios. Vargas Llosa es un excelente escritor y un novelista genial. Y si es conservador nos jodemos los que no lo somos. Prefiero un liberal inteligente a un progresista necio.
somiador escribió:
Buen blog si señor. He descubierto gente culta y mesurada. Lo tendré en cuenta.
Fernando escribió:
Los medios de desinformación masiva cumplen un papel central en el ejercicio del poder y en la dominación. Hay personajes mediáticos inventados, los hay quienes son usados y los hay quienes se prestan y ponen al servicio del orden establecido. De estos últimos es Vargas Llosa: un cruzado de pensamiento dominante, un escribiente del estatus quo y el American Power, un ideólogo y un propagandista que ha puesto al servicio de causas nefastas la presunta autoridad moral que le adjudica un enorme aparato de propaganda.



Felicitaciones, Nicolás, por contribuir a desemascarar al sujeto (verbo y predicador del sistema de dominanción del capital).
Miklos escribió:
La fiesta del chivo no acaba, peor aún, se intensifica el fin de semana, pareja de días en la que los suplementos honran al Nobel. Grupo Prisa, a través de su panfleto El País, publica sus declaraciones, la crónica de los catorce minutos durante los que "reflexionó" y esperó la confirmación de que, en efecto, la Academia Sueca le había otorgado el codiciado premio. Para muestra, un botón: "Pensé que, si la noticia era cierta, tenía que agradecer públicamente a España lo mucho que le debía, pues, sin el extraordinario apoyo de personas como Carlos Barral, Carmen Balcells y tantas otras, editores, críticos, lectores, jamás hubieran alcanzado mis libros la difusión que han tenido." Sobra decir que en ningún lugar de la nota se menciona la palabra el Perú... ¿Será porque el Perú es él? Ah, la ingratitud.
Antonio escribió:
No puedo evitar dejar un comentario luego de estos intensos intercambios de opiniones a mi parecer el comentario de Cabral responde en la inmediatez en que nos encontramos, ciertamente no es un ensayo pero para propositos practicos llega al punto con rapidez que es el hecho de que Vargas Llosa ha sido un ejemplo mas (como lo fue el Nobel para Obama) que la Academia Sueca es una ramera mas de lo que podemos llamar neoliberalismo.

Creo que el escrito de Cabral se complementa perfectamente con estos intercambios y muy deacuerdo con Mateo, lo unico que falto fue hablar de su evolucion literaria, que sin lugar a dudar, como lo comenta Señor R, dejo bastante que desear desde Conversaciones en la Catedral.

BIEN SEÑOR CABRAL. Que lastima que el Nobel sea desde ahora un artilugio mas de los que pretende enajenar al mundo.
Mauricio Lecón (m_lecon@hotmail.com) escribió:
Tan mal queda quien defienda a V.Ll. como autoridad cultural, como quien defiende este artículo como una pieza de argumentación. Es ingenuo creer que Cabral argumenta o que lo hace bien.



La tesis es clara; "V.LL. es un estúpido; V.LL. no merece el nóbel", V.Ll. no es brillante…".

Justificaciones: a) V.LL. no es incómodo; a.1) b) V.LL. no piensa bien, c) V.LL no es ni siquiera una autoridad cultural, porque es mal poeta, es un burgués, conservador, y escribe sobre temas triviales; e) los medios han engrandecido la figura intelectual de V.LL.



El esquema argumentativo es claro: descalificativo. El problema es que el autor poco abona en favor de cada descalificación.

Veamos (a):



El artículo está lleno de ambigüedades. ¿A quiénes V.LL. produce espasmo? ¿Quiénes son los algunos que lo piensan incómodo? ¿Contra quiénes escribe Cabral?



Si es amigo de Aznar, si escribe en "El País" (da lo mismo la objetividad de este diario), si defiende el libre mercado.. ¿qué? ¿Acaso para merecer el Nobel -o ser brillante/no-estupido– es necesario: odiar a Aznar y ser de izquierda (lo que eso signifique)? Es decir, para que (a) sea verdadera: hay que definir quiénes le atribuyen la cualidad de incómodo, por qué razónes; y porqué ser incómodo es un mérito para ganar un Nóbel o ser inteligente.



Ahora (b):

V.Ll. no posee buen sentido porque: opina mal ("...es refutada cada vez que..."). Ok, ok: opina mal porque: paja, paja, paja... Juan José Saer lo critica. ¿Y quién es JJSaer? ¿Una autoridad: un periodista, un politólogo...? No: un escritor argentino.



Hago una nota: Los argumentos de autoridad abundan –casi siempre falaces–. Algunos son citas irrelevantes y poco afortunadas, v.gr: poco añade decir –al dedillo– que Descartes afirmó: “el buen sentido es la cosa mejor repartida del mundo”, porque: a) es una cita descontextualizada; b) es una autoridad mal elegida (muchas tesis se le atribuyen a Descartes, pero ésta no es remotamente significativa), c) ¿qué es el buen sentido?: racionalidad, prudencia, buen juicio, opinión, verdad? Ambigüedad. ¿Para qué invocar una autoridad para asentar una idea trivial? ¿V.Ll. justifica su incursión en otros ámbitos apelando a Descartes? Se está suponiendo gratuitamente que, falseando a Descartes, se refuta la competencia intelectual de V.Ll. en otros campos.



Cito esta pieza argumentativa: "Para medir los alcances del pensamiento de Vargas Llosa sirve cualquiera de sus artículos, pero dejemos de lado sus columnas de opinión política: en ese campo siempre ha sido un lamentable amateur, un servidor puntual del Consenso de Washington".



Tesis: la profundidad intelectual de V.Ll. es escasa.

P.1: cualquier artículo.

P.1.1: los de política son peores.

P.1.1.1.: porque es un amateur; marioneta de EEUU.





Entonces, (c):



c.1)El poema de Homero es pésimo. Cierto: no es autoridad en poesía.

c.2) Sua artículos "La civilización..." y "Breve discurso..." defienden una cultura y burguesa. De acuerdo. ¿Para ser autoridad cultural es necesario ser liberal, progresista?

c.3) Escribir sobre el espectáculo es reprobable porque: i) es de menor calidad que el de Debord, ii) critica la destrucción de la la cultura burguesa por los movimientos del 68.

Concediendo que Debord es una autoridad, c.3.i equivale a decir: la visión antropológica de Leopoldo Zea es inapropiada porque no es tan buena como la visión del hombre que tuvo Aristóteles. Probablemente sea v erdad, pero es un pésimo argumento.



Finalmente (d)

"El engaño de los medios que privilegian la opinión sobre el pensamiento ha encumbrado a figuras como Vargas Llosa (o incluso a figurines como su hijo Álvaro, ese Vargas Llosa reloaded que dedica su vida a convencer a quien se deja de que todo progresista es un idiota, acaso aterrorizado por la imagen que el espejo le devuelve)."



¿Cuáles son esos medios además del País y Letras Libres –mencionen la revista que les pilla: la crítica a medias tintas es inútil–? ¿Qué carajos tiene que ver el hijo con que V.Ll. sea un torpe?



Una más: la acusación de inconsistencia (y por ende, de falta de autoridad): "¿Con qué autoridad habla de banalización de la cultura un defensor radical de la economía de mercado, que convierte en mercancía absolutamente todo, incluyendo los libros y la figura del escritor?"



Dos cosas: no veo contradicción en defender: una cultura burguesa y el libre mercado. Ambas forman parte de la vaporosa colección de creencias de lo que vagamente se designa como la "derecha". La verdadera inconsistencia es del autor del artículo: no se puede criticar la defensa de una visión elitista de la cultura, desde una intolerante posición como la de Cabral.



Al final, estoy de acuerdo en que V.LL.: a) es un mal articulista, b) es un poeta infantiloide, c) tiene tendencias políticas marcadas y debatibles, d) carece de objetividad, e) se arroga autoridad en campos que no le competen, f) sus columnas son doxásticas... Pero no recibió en Nóbel de Periodismo, ni de Opinión Pública, sino de Literatura. Y: a) el artículo no discute su obra literaria y b) el autor no es mejor novelista que el increpado.



bibiana padilla maltos escribió:
Claro y conciso. BRAVO Cabral!
vargas llosa es hombre de negros y blancos escribió:
Que alguien me aclare un punto de entre varios: ¿Qué tan cierto es la actuación poco ética de Vargas Llosa en el caso Uchurajay? ¿Es cierto que mintió para ayudar a la democracia en Perú según él? Más bien colaboró en encubrir hechos y esa es fue una justificación ¿o como enterlo? ¿Es cierto que se nacionalizó español para entre otras cosas escapar de los magistrados de Ayacucho por su mala actuación en la comisión sobre Uchurajay?



Ahora, mucho me duele que un tema netamente literario se vea objeto de opinionitis. Que nadie se atreva a escribir algo no agradable de Vargas Llosa en el plano literario, el pensamiento crítico también aquí está a prueba de vez en cuando por la mentecatez racionalizada, ¿verdad Lecón?



Punto aparte por cierto, la opinión de C se escribió antes de lo del nobel, ya ya ya, no mamar con lo de siempre que hay mira *qué* la mala leche... y demás



Cada quien elige qué leer o qué dudar, aquí ocurrió distinto al Vargas L qué se ve en automático fenomenal ¿okey?



Una disculpa por meter cuestiones como las que pregunto. El perfil literario de los comentarios y del propio Vargas L debe discutirse como se viene haciendo aquí. Mi aprecio a todos.

Juan Carlos Lemus escribió:
Bien, bien, bien. Tenemos aquí un buen plato. La mesa no puede ser más redonda para la ocasión: por allá, unos invitados elogian el color rojo de los tomates, y acullá, otros, enfurecidos, prefieren lanzarlos desde su corazón herido.



Señor Cabral: Le toca usted los testículos al toro y le pellizca las lenguas a las víboras, todo lo cual es bueno. Lo ha escrito y propuesto bien. De eso se trata.



En mi país —Guatemala—, muchos por estos días le llevan veladoras al Señor de las Misericordias por la bendición “mundial” de haberle concedido la vara papal a Vargas. También está de fiesta y alardes una universidad de mi pueblo que le dio un honoris causa, hará cosa de 17 años.

Mas este señor —orgullo peruano-español— no me azuza el mínimo gusto literario ni me parece siquiera un pensador; es una especie de cerdo engordado y aplaudido como a Dios. Por ahora, algunos ingenuos creerán que con el éxito de Vargas también ha triunfado su ideología. ¿Es que puede estarse más hundido?





Bendiciones.



Jorge Castellanos escribió:
Un artículo que no va con la calidad de La Tempestad, sobre un hombre de calidad humana dudosa, no así literaría, muy a pesar de sus ultímas publicaciones.
Miklos escribió:
He aquí la respuesta a este texto y a los comentarios en él vertidos, aunque, como es habitual en su autor, no se dicen nombres y sólo se celebra el propio (más allá de aquel de "El Perú"): http://impreso.milenio.com/node/8849146
Christina Soto escribió:
La nota de Nicolás me parece muy aguda. Ciertamente, la ideología funciona cuando se piensa que se ha llenado la falta, cuando se cree ciegamente que el relato está completo.

Lo de Patán, desafortunado... el contra ataque da en el clavo. Leer mal es la capacidad de poder ver lo que se toma por sentado y, en ese punto, es una virtud.
Nicolás Cabral escribió:
Hay momentos bellos en la vida. Por ejemplo, cuando las palabras-dardo se clavan en el hígado de aquellos a quienes van dirigidas. Y producen el efecto previsto. En el programa "Final de partida", de Foro TV, del viernes 15 de octubre, Julio Patán, otrora aspirante a escritor hoy devenido conductor de Televisa, habla de mi "fanatismo" por osar tener ideas políticas no-liberales. No explica las razones (falsea lo que escribí aquí, es decir, está bien entrenado), pero ¿hacen falta? Cada vez que alguien opina desfavorablemente sobre el consenso democrático se utiliza el mismo adjetivo: "fanático". Antes que ideas, los liberales tienen respuestas automáticas, como al dictado de una voz. Acompañados de un contador de historias cuyo nivel discursivo no necesita comentarios (en una mesa que compartimos, el señor utilizó todo el tiempo la palabra "magia"), me acusan de no haber leído las dos o tres novelas que he dado por buenas de Vargas Llosa. ¿Las pruebas? Que no pienso como ellos. Eso significa que no leo o leo mal. Pero el fanático soy yo, no lo olvidemos. Por lo demás, Nicolás Alvarado pronuncia muy bien los apellidos franceses.







viajado por Concorde escribió:
Date por servido por una nulidad Cabral, la pereza argumentativa del tal Julio -un perfecto conductor de relleno- me es bien conocida, alarga las palabras, abusa el contexto y lugar común, y qué decir, qué decir, que si habla lo que hace es que balbucea argumentos pobres así algo le dé justicia su dicción ampulosa a la corta. Lo peor de todo es que alguien con tales credenciales lo introduzca a uno en un programa a la cultura. ¿Cuál cultura? ¿Qué cultura? ¿La suya??
Ollitsak escribió:
Tantos comentarios de uno y otro lado no hacen sino certificar que el hombre pesa.
Jorge Fábregas escribió:
El autor le entra al juego de: me critican porque no pienso como los derechistas constructores del sistema. Eso es todo, no hace un análisis serio acerca de la obra de Vargas Llosa. Parece una piedra arrojada por un niño malcriado; bien, ya le dimos atención un ratito, a otra cosa.
David Rico escribió:
Bien Cabral,me gustó su forma sobria y moderada de referirse certeramente a este pobre títere "cabeza sin albedrío" (como diría Silvio) que es Vargas Llosa. Su "Literatura" no aporta nada a la grandeza y a la altura hacia las cuales debe elevarse la vida humana.
Ricardo Pohlenz escribió:
Me temo (y con eso insisto en una muletitilla) que Marito Vargas Llosa ha sido, desde bastante tiemnpo atrás un producto, algo a mitad de camino entre los Rolling Stones y la Coca-Cola. Segurament debe tener un asesor personal que lo guía sobre lo que debe decir y hacer, para que resulte especialmente enervante (como los productos anteriores). No puede hacérsele justicia al respecto de las "contadas" novelas que lo consagraron dado a que se ha dedicado, como sobreviviente del "boom" a explotar su imagen como bufón mediático. Fujimori ya dio cuenta en vivo y en directo hace mucho de las pretensiones y el candor político de Vargas Llosa (aunque dio pie a un gran performance social que cualquier artista conceptual hubiera querido para sí) pero dado que el niño pródigo peruano funciona ahora con presupuestos semejantes a los que mantienen a flote a Lada Gaga, debe saberse "relativizar" su opinión, tan nociva en cuanto se toma al pie de la letra; a fin de cuentas es un escribidor. El "oscar" a la literatura le llega tarde, dado el exiguo núemro de latinoamericanos en el canón sueco, se le puede asumir un "token" (como todo lo demás en ese Premio) frente al desdén de un siempre recurrente descubrimiento de las "Américas". Marito es show, y más que censurarlo por sus acciones, habrá que cuidarse de no caer en circos semejantes.
Indiecito escribió:
La época está marcada por la mercadotecnia, no sólo por la publicidad: Producto, precio, plaza y publicidad. Este gran escritor se ha aliado con el lado oscuro nomás por su bronca con el Gabyotón. Ya supérala, Mario, busca el corazón humano sin tomar partido por causas extraliterarias, sin sacar provecho político ni económico, a escribir como antes, sin mezquindades ni rencor.
sEnsEidav escribió:
Si, el tema este de Debord-Vargas LLosa es que da para mucho...



Lo que está claro es que aqui Vargas ha copiado a Debord. Y si no lo ha hecho, al menos se ha fijado mucho en él, está claro que el concepto no es nuevo. Y para algo existe la propiedad intelectual. Quien se sienta ofendido, copiado o plagiado o se vea como fuente de inspiración de Vargas en este caso, que enseñe sus escritos, renglones o líneas delante del juez. Y se le paga. Y el libro se echa atrás. Y punto.



Por otro lado me parece muy bien que la familia pueda cobrar los derechos sobre la obra de Debord, aunque simplemente contribuyeran con él en poner un pisapapeles encima de sus folios para que no se volasen y ahora se estén rascando los huevos hablando mal y pronto. Es su familia coño, lo justo sería que ahora si salieran a la calle y defendieran las líneas de Debord frente a la copiada de Vargas Llosa pues le tocara al amiguete de Aznar pagar la gallina (léase el comentario de Nicolás Cabral, que a su vez cita de Miklos -nótese que yo si cito- de esta misma página, hay una parte copiada de Debord que dice "Los personajes admirados, en quienes se personifica el sistema, son bien conocidos por no ser lo que son; se han convertido en grandes hombres a fuerza de descender por debajo del umbral de la más mínima vida intelectual, y ellos lo saben.")



Cuando pasen 70 años desde lo que Debord escribiera, entonces podrás hacer todo el uso que quieras de su obra, pues habrá pasado a ser un patrimonio que nos pertenece a TODOS.



Pero es lo que suele pasar, que la gente confunde mucho lo de los derechos de autor. Y Guy Debord tiene tan sólo unos pocos escritos con derecho público, pero SIEMPRE HAY QUE CITARLO.



Y perdón que me extienda tanto pero yo es que no puedo con la gente que copia.
JL escribió:
Chido el texto. Bien Cabral.
Enrique Flores escribió:
Hasta que leo algo inteligente sobre Vargas Llosa. Y sobre "El País". Y bien apoyado, además, en Guy Debord.
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