Comentarios
Chap's escribió:
Payola!!!!! la radio actual, alineada con la televisión comercial.ANGELA escribió:
Me encantò la fotografìa,,, ![]() Breve panorama de la radio contemporánea
Guillermo García
29 junio 2010
La radio dejó de ser, desde hace muchos años, un medio que propicie la atención (ya no digamos la contemplación) de sus escuchas. A la par del desarrollo de otros medios, la interacción del usuario con la radio se convirtió en otro espejo de una cultura que tiene como portaestandarte al ruido de fondo. La transición –que Attali resume como el paso de la representación a la repetición– supone que los lazos que vinculan a las personas con sus objetos son cada vez más endebles; esta debilitación, por su parte, anuncia otros procesos simbólicos: la inmediatez, la mercantilización cultural o la sobremusicalización.
A nadie debería sorprenderle, por ejemplo, el estado de la radio mexicana, y es que no se adivina por qué ésta habría de escapar a dichos procesos. Basta prestar un poco de atención al espectro radiofónico para constatarlo: la música (con mecanismos similares a los del lenguaje publicitario) y la publicidad (con mecanismos que pretenden emular a los de la música), socios preponderantes de la radio, ofrecen sus productos y las posibles narrativas y tiempos propios del medio se diluyen. Si Adorno se refería a la música como “enigma y evidencia” a la vez, la radio contemporánea (y la cultura que la contiene) despoja de su profundidad enigmática a la disciplina, y así, evidenciada, asoma también su intrascendencia. A inicios del siglo pasado, la revolución mediática de la radio se anunciaba como un primer paso hacia la democratización de la escucha –extrayéndola de las salas de concierto, al menos en su forma representativa–; en nuestros días, se dice otro tanto del internet. El ánimo desbordado que provoca la red es otro síntoma de quien, con miras cortas, no distingue entre la forma y el fondo; el internet no hace sino ampliar los mecanismos de la radio contemporánea. De hecho, bajo esta amplitud, parece aún más frágil, más volátil. Finalmente, aunque los propietarios de los medios reproduzcan sus contenidos también en internet, lo preocupante no es, en todo caso, lo que incluyen (apaga la radio, dirían algunos) sino aquello que bajo su sombra pareciera inexistente. Todos aquellos acontecimientos sonoros que la radio contemporánea excluye (lo que sus “democracias” no repiten), se convierte de pronto en todo aquello que, desde la voluntad, la contemplación, la crítica y el placer, el individuo necesita vindicar. ComentariosChap's escribió:
Payola!!!!! la radio actual, alineada con la televisión comercial.ANGELA escribió:
Me encantò la fotografìa,,, |